Motivando a más colombianos a integrarse al sistema financiero formal

ENCOURAGING MORE COLOMBIANS TO JOIN THE FORMAL FINANCIAL SYSTEM

Ester Julia Álzate es una trabajadora de 60 años que es madre y abuela, y proviene de Yumbo, una pequeña ciudad industrial ubicada al oeste de Colombia. Ester tiene una hija de 28 años, un hijo de 21 años y una nieta de 5 años. Ella ha estado trabajando ininterrumpidamente, los últimos 25 años, en el área de contabilidad y portafolio de una red nacional de casas funerarias en Colombia. Según cifras del Banco de Desarrollo de América Latina, el 37% de colombianos guarda sus ahorros “debajo del colchón”, en lugar de utilizar el sistema financiero. Ester era una de esas personas que no se animaba a integrarse al sistema financiero formal, sino hasta hace muy poco.

El acceso a las herramientas y recursos financieros adecuados puede ayudar al éxito de las personas, empresas y comunidades enteras. Las investigaciones del Banco Mundial muestran que los servicios financieros formales impulsan el crecimiento económico al hacer que sea más fácil para los clientes ahorrar dinero, enviar y recibir pagos, y reducir los riesgos mediante los seguros.

En cambio, aquellos que operan fuera del sistema financiero formal lo hacen con una desventaja considerable. Las transacciones en efectivo son generalmente menos seguras, ineficientes y costosas que las transacciones a través de cuentas bancarias. Las investigaciones de la Fundación Gates revelaron que hay una relación entre las economías informales que utilizan esencialmente el efectivo y un escaso desarrollo personal y socio económico.

A pesar de las ventajas de las herramientas financieras formales, muchos colombianos no guardan su dinero en los bancos. Principalmente, por una cuestión de desconfianza y costos. En el caso de Ester, una experiencia negativa que tuvo con un banco la hizo desconfiar del sistema financiero: los cargos que tenía que pagar eran más elevados que los beneficios de tener una cuenta

Como parte de su estrategia de crecimiento, el Banco Colpatria, empresa subsidiaria de Scotiabank, vio la manera de captar más clientes y mejorar la confianza en los servicios financieros entre aquellos que no utilizaban el sistema bancario. Fue así que se decidió eliminar los cargos habituales por las transacciones para las cuentas bancarias de uso cotidiano y suprimir también el requisito de depósito mínimo al abrir una cuenta. Además, se anularon los cargos por consultas para que los nuevos clientes pudieran tener acceso a los expertos del Banco Colpatria.

Implementar la estrategia fue una enorme tarea para el Banco Colpatria. No se trataba simplemente de lanzar un nuevo producto o servicio. Se estaba buscando cambiar la percepción de los clientes colombianos acerca del sistema financiero. Todo el personal del Banco Colpatria (altos ejecutivos, equipos de mercadeo, empleados de la sucursal, etc.) trabajó estrechamente para difundir la estrategia, adaptarse a la respuesta de los clientes y asegurarse de que todas las áreas del banco iban hacia la misma dirección.

Los resultados fueron un éxito rotundo tanto para el Banco Colpatria como para los clientes en Colombia. Eliminando los cargos de las cuentas, el Banco Colpatria motivó a cientos de miles de colombianos a integrarse al sistema financiero formal protegiéndolos así de los peligros de utilizar únicamente dinero en efectivo. En 2018, se abrieron más de 400,000 cuentas para los clientes.

No obstante, probablemente el mayor éxito de la estrategia no fue eliminar algo (los cargos), sino proporcionar algo, es decir, hacer que los clientes puedan administrar mejor sus finanzas y tener el control de su bienestar financiero. El acceso a los servicios financieros hizo posible que los clientes administren su dinero y planifiquen su futuro, lo que mejora el futuro de las familias, empresas y comunidades de todo Colombia.

La situación de Ester muestra los beneficios que brinda la estrategia. Ella pudo abrir una cuenta en línea de manera rápida y fácil. Además, tener una cuenta le demanda menos tiempo y esfuerzo dado que ya no tiene que ausentarse del trabajo o de casa para realizar sus transacciones bancarias.

Lo mejor de todo es que ahora Ester está motivada a ahorrar porque, como ella dice, “A partir de ahora puedo ahorrar para el futuro de mis hijos…y de mis nietos”.