• Se espera ahora un crecimiento económico un poco más fuerte en Estados Unidos y Canadá este año, pues los datos más recientes están reflejando algo más de impulso en la economía.
  • En Canadá, la inflación se está moderando, por lo que el banco central tiene margen para seguir recortando las tasas de interés. Algunas señales incipientes ya muestran una mejora en los sectores sensibles a las tasas de interés.
  • En Estados Unidos, la inflación se ha acelerado (esperamos que sea algo pasajero) y el crecimiento económico está resultando ser más vigoroso. La Reserva Federal debería también reducir las tasas de interés, pero no vemos motivos para que los recortes sean de gran magnitud de aquí en adelante.
  • Los resultados de las elecciones de Estados Unidos podrían alterar estas previsiones de manera significativa, y analizaremos las consecuencias después del escrutinio. Existe, básicamente, demasiada incertidumbre en torno a quién podría ganar y lo que podría hacer para presentar un análisis sólido sobre el impacto de las elecciones.

Los resultados de las elecciones de Estados Unidos pueden tener un gran impacto en las previsiones económicas. Las encuestas siguen estando muy reñidas e implican que cualquiera podría ganar el 5 de noviembre, por lo que básicamente existe todavía demasiada incertidumbre para estar seguros de lo que sucederá para las economías de Estados Unidos, Canadá y el resto del mundo. Por lo tanto, el informe de este mes consiste solo en una breve actualización para reflejar los datos económicos más recientes. En la publicación del mes de octubre, solemos extender el horizonte de previsión hasta el año siguiente, pero este año postergaremos la presentación de esas perspectivas hasta noviembre, después de las elecciones.

Dicho esto, no obstante, hay algunos datos relevantes sobre los que merece la pena reflexionar. En Estados Unidos, es evidente que la economía está avanzando más rápidamente de lo que la Reserva Federal pareció estimar cuando decidió comenzar el ciclo de relajamiento monetario con un recorte de 50 pb. El mercado laboral es más fuerte, el aumento de los salarios sigue siendo sólido, las ventas minoristas se aceleran a paso vertiginoso, la inflación está volviendo a repuntar (esperamos que temporalmente) y las modificaciones históricas del PIB dan cuenta de una mayor actividad frente a la estimada en un principio. Debido a esta evolución, aumentamos el pronóstico de crecimiento económico de Estados Unidos para este año y el siguiente, de 2.5% y 1.6% en 2024 y 2025 a 2.6% y 1.8%. En conjunto, estos datos dan a entender que la Reserva Federal podría haberse equivocado con su primer gran recorte. Seguimos pensando que el banco central estadounidense reducirá las tasas de interés gradualmente, con recortes de 25 pb en las próximas reuniones, aunque nuestra confianza en estas previsiones está disminuyendo. Es posible que tengamos que revisar el número de recortes previstos si acaso los datos sobre la economía y la inflación siguen contradiciendo las expectativas con su resiliencia.

El crecimiento económico levemente más fuerte de Estados Unidos es una buena noticia para Canadá, aunque también observamos las primeras señales de un repunte en los sectores de la economía sensibles a las tasas de interés (gráfico 1). Las ventas de viviendas en el mercado secundario se aceleraron considerablemente en agosto y septiembre. Las ventas de vehículos se han mantenido en una tendencia alcista desde hace varios meses (con algunas excepciones). En julio y agosto, las ventas minoristas mostraban una trayectoria muy vigorosa. Además, la economía canadiense creó 47,000 empleos en septiembre, todos a tiempo completo y en el sector privado. Un dato que ha empañado hasta cierto punto el panorama ha sido la moderación del precio del petróleo, pero al final hemos decidido aumentar las proyecciones de crecimiento económico de Canadá de 1.1% y 1.9% a 1.2% y 2.1% para este año y el siguiente. 

Gráfico 1: Canadá: Ventas minoristas, empleo y ventas unitarias de viviendas, 2024

En Canadá, la inflación se está desacelerando de una manera un poco más rápida de lo esperado. Aunque pensamos que las perspectivas de crecimiento y las primeras reacciones a la disminución de las tasas de interés permiten suponer que el Banco de Canadá debería recortar las tasas de interés a un ritmo gradual, consideramos que la caída de la inflación instará al organismo a optar por un recorte más sustancial, de 50 pb en su reunión del 23 de octubre. Posteriormente, esperamos que el banco central regrese a la trayectoria de recortes de 25 pb hasta mediados del próximo año, momento en que la tasa de interés oficial se situará en 3.0%. Como explicamos anteriormente, seguimos pensando que los riesgos considerables de un repunte del consumo y de la actividad del mercado de la vivienda deberían llevar al Banco de Canadá a ser más prudente en su relajamiento monetario, incluso aunque la economía siga en situación de oferta excedentaria. Un aumento del crecimiento económico sería por supuesto favorable, pues contribuiría a cerrar más rápidamente la brecha del producto, pero un posible repunte marcado en estos rubros entraña riesgos para el control de la inflación. Estos riesgos se amplifican por el panorama político en Canadá, dado que se espera una elección federal en los próximos 12 meses. Es probable que se adopten algunas medidas atractivas preelectorales, que podrían ser estimulantes para la economía. Y tampoco podemos subestimar el impacto de las políticas a nivel de las provincias, ahora que según se reporta el primer ministro de Ontario se prepararía para enviar cheques de $200 a los residentes de esa provincia a principios del próximo año. Cualquier aumento del gasto fiscal enturbiaría aún más el panorama para el recorte de las tasas de interés.

Estas previsiones pueden verse significativamente alteradas por los resultados de las elecciones en Estados Unidos. Las plataformas de ambos candidatos son en gran medida inflacionarias, pero los aranceles propuestos por el expresidente Trump amenazan con trastocar drásticamente la trayectoria de la inflación de aquí en adelante y, con ello, las perspectivas de crecimiento económico y de evolución de las tasas de interés. Como mínimo, una victoria de Trump incrementaría la incertidumbre, lo cual de por sí ya es perjudicial para el crecimiento económico, si bien los recortes de impuestos que ha prometido podrían impulsar la economía en los primeros días de sus mandato. En cuanto a Harris, a menos que logre hacerse también con el control del Congreso, su plataforma tiene menos probabilidades de ponerse en marcha que la de Trump. Ninguno de los dos candidatos es fiscalmente responsable, aunque la plataforma de Trump implica un aumento mucho mayor de la deuda que la de Harris. 

Tabla 1: Internacionales: PIB real, Precios al consumidor, Materias primas 2021 a 2025
Tabla 2: Norteamérica: PIB real 2021 a 2025 y Pronósticos trimestrales
Tabla 3: Tasas de los bancos centrales, ipos de cambio y tasas de interés 2022 a 2025
Tabla 4: Provincias canadienses 2021 a 2025
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